Perrita de criadero, fue obligada a tener crías una tras otra, fue entregada voluntariamente para buscarle hogar.
Enviada desde Medellín por sus tenedores gracias a la gestión de la animalista Ximena Padilla.
Se esterilizo, se llevo proceso médico y estuvo en nuestro hogar de paso por unos días mientras se busco un hogar amoroso para ella.
Ahora está en una finca muy amplia con más amiguitos con quien jugar y correr.
“Cada uno de los animales que viven en este mundo, tiene el mismo derecho a la vida que tú y yo.”
Con tu colaboración más peluditos podrán salir adelante.