Soy Topacio, una perrita rescatada que irradia amor y energía, a pesar de lo que he vivido. Mis antiguos dueños, que eran malas personas, no prestaron atención a mi enfermedad de glaucoma y, al final, me dejaron ciega. Esa oscuridad fue lo que me llevó a ser abandonada en la carretera, pero no permito que el dolor me defina. Cada día es una nueva oportunidad para descubrir el mundo a través de mis otros sentidos y seguir buscando el amor que tanto anhelo. Aunque la vida ha sido un desafío, estoy decidida a llenarla de alegría y ternura, porque mi corazón siempre está listo para dar cariño.